"Uno puede estar en una reunión social y permanecer en silencio. Muchos llegarían a pensar que uno es un perfecto idiota. También tiene uno la posibilidad de largarse a hablar y despejar todo tipo de dudas."
Groucho Marx

miércoles, 18 de julio de 2012

Otro modo de ver ciertas cosas

Golpe a golpe, verso a verso...                                                                                    
Así es, Don Antonio Machado,
en Argentina se han alternado
gobiernos militares y políticos.

Lo último que se pierde
es la esperanza.

Y si ésta también se perdiera,
es recomendable no perder la esperanza
de reencontrarla.

Al que le quepa el sayo que se lo ponga
o, en su defecto, que consulte al Dr. Cormillot.


La vaca nos da la leche.
Sería pertinente, alguna vez, rectificar
esta histórica falacia: en realidad, la leche
se la sacamos, no es que ella la dé de onda.


“Lo que abunda no daña”
¿Y si lo que abunda son terremotos, epidemias,
traiciones, racismo, mentiras, maremotos,
gobiernos de facto, torturadores  y lacras similares, ¿qué me contás?

Manuel-



domingo, 15 de julio de 2012


DE CÓMO SE ENTIENDEN
2 GENERACIONES  DISTANTES.

-Hola, ¿Con lo de Cantarussso?
- ¿Quéééé, Lode Cantarusso? Acá no hay ningún Lode Cantarusso…
-¿Hablo con la familia Cantarusso, Sr.?
-Familia,  familia…¡Si a esto se la puede llamar una familia…Esta antes era una fam...
-¡ Oiga, ¿estoy hablando, si o no con los Cantarusso?!
-¡No me apure, chica y bajando el tonito, eh!
-Señor, por favor, contésteme que estoy llamando de un celular.
-¿Celular? ¿La están llevando en cana, chica? Alguuuuuna cagada habrá hecho. Mi nieto es igual. Él nunca tiene la culpa de nada, pero no hay noche…
- ¡Ni ahí de cana y un catso de noche, viejo! ¡Respóndame de una buena vez que me quedo sin crédito!
-¡Ah, por un crédito llama mocosa! ¡Todo el tiempo jodiendo con los créditos para los jubilados para comprar esta o aquella otra basura eletrónicas` que no entendés una goma cuando la querés usar! ¡¿Con que carajo vamos a pagar las cuotas los jubilachos?! ¿Con la miseria de sueldo que nos tiran? ¡Mirá, te digo a vos y a todas esas otras chinitas, como vos, que llaman a cualquier hora: ¡Dejen de joder!!!
- Viejo boludo, me estás volando los pelos, hinchando los ovarios, ¡pará! ¡Hace 10 minutos que estas diciendo huevadas! ¡Cortála, te pido, pará jovato y dame con tu nieto, Pichi Cantarusso! ¿Por que es tu nieto el Pichi, no es cierto?
-¡Aaaah, por el vago ese  llamaste! ¡El más grande de los turros, el peor! ¡Pendejo mal hablado y gova de cuarta…pero si pretendés que me salga de garantía para el crédito estas frita, porque no tiene trabajo…no tiene, bah no tiene, en su putísima vida laburó, ni cuan…
- Estas dejándome sin bateríaaaaaa, ¡jovato reventado!!!
-¡¿Y que te calienta la batería si te están llevando en un celular?! ¡Dejá que se calienten los canas, que paren por ahí y la hagan cargar.
-¡¿Vos me estás cargando a mi, viejo podrido?!!!
-¡¿podrido, yoooo?! ¡Tu hermanita será podrida, che! ¡Vos no me conoces a mi, pendeja insolente! ¡Ocho, tres y estoy hecho un pebete, fresquito, lozano!
-¡Lo único sano que debes tener vos es el orto, o ni eso, porque del oído y del bocho ni hablar, los tenés hechos puré! ¡Y andá a llamar al Pichi, conchitumadre!
- ¡Mirá guacha si voy a ser alcahuete tuyo, pendeja presidiaria por estafar con créditos truchos a pobres viejitos jubilados crédulos! ¡Te cagás, guacha!
- Andá a la puta que te parió, vos y el Pich………
(Silencio de tecnología que pide recarga)

jueves, 12 de julio de 2012

Cheque y choques

   Un cheque es una “promesa” de pago. Sólo en este aspecto se contacta con los sentimientos.
   Otra palabra de parecida resonancia tiene una más decidida relación con los sentimientos y los sentidos: choque.
   El choque de una generación contra la siguiente. El choque eterno del agua contra las piedras. El choque de la vieja perversión contra las nuevas formas de perversión. El choque del meteorito contra la tierra. El choque de la electricidad contra un cuerpo indefenso. El choque de mi credulidad contra tanta mentira. El choque de la lluvia contra el pavimento. El choque del avión contra la torre. El choque armado en fronteras, delimitadas por matas de pasto. El choque del bicho nocturno contra la lámpara encendida. El choque de mis propósitos contra la realidad. El choque de tu cuerpo contra mi cuerpo. El choque de tu presunta realización contra mi presunto fracaso. El choque de tus dientes contra mis dientes. El choque de tus pensamientos contra mis ideas. El choque de mi amor contra tu proyecto, incólume a través de los tiempos, de abandonarme. El choque de mi tolerancia contra esa vanidad tuya. El choque de mis demandas contra tu vomitivo batido de desprecio y compasión. El choque de tu bombacha mínima contra el planeta enorme. El choque de tu desamor contra mi deseo, fatalmente intacto. El choque de mi extremo contra tus profundidades. El cheque diferido de tu amor “para siempre”, como decia aquella promesa grabada en metal que nos dimos. El cheque falso. El cheque volador.
   Y mañana, o acaso en este mismo momento, el chirrido espantoso y sin retorno del choque de tu cuerpo contra otro cuerpo.
   Y después mi soledad sin oponente.

viernes, 6 de enero de 2012

¡¡¡Se fueron todos!!!

Finalmente, hace apenas días, en las postrimerías de 2011 y el comienzo de este 2012 las tropas yankis dejaron Irak. 
Faluya, una de las ciudades cuyos habitantes opusieran mayor resistencia al invasor, y que se ganara por eso, de parte de la prensa occidental el mote de "grupos insurgentes", festejó también con más fervor la partida tan ansiada.
Acompaño, pues, este desenlace con algo que escribí en 2004, a poco del criminal arribo de las tropas de EE.UU., tras los bombardeos de "ablande" sobre Irak.
 
“Todo tiempo pasado...”
   Refutando el imaginario popular que sentencia, sin mayores análisis, que “Todo tiempo pasado fue mejor”, la Sra. María Elena Walsh asegura en uno de sus temas musicales que “...quien no fue mujer ni trabajador piensa que el de ayer fue un tiempo mejor...”
   Ante esta respetable dicotomía, uno opta por coincidir con el “Beto” Einstein en que todo es relativo.
   Y digo, a modo de ejemplo que, en mi adolescencia, B.B. era el símbolo, más precisamente el Sex symbol, rutilante, inquietante y glamorosamente bello que ratoneaba nuestras permeables cabecitas, siempre listas a prendarse de aquellos íconos sexuales, que aún no se denominaban íconos, y que en mi cuadra catalogábamos con una amplia gama idiómatica que podríamos sintetizar más o menos de este modo: ¡maravillosas hembras! Y Brigitte Bardot era B.B.. Deseable B.B., formidable B.B., sueño idealizado de cualquier machito. B.B. que felinamente prodigaba sol a sus maravillosas protuberancias en una playita franchuta, que ella arrancó del anonimato y convirtió en una Sains Tropez de leyenda.
   Arenas fantaseadas afiebradamente por millones de varones en el planeta, y entre ellos por el reducido y loco grupo que uno integraba y que nos flagelábamos en “La Flora” rosarina frotados con una absurda mezcla de alcohol yodado y coca cola que nos proporcionaría el bronceado preciso que B.B. pudiera desear.
   Hoy, globalización mediante, B.B. es la síntesis patética y prepotente que conformaran el duo BUSH – BLAIR, quienes en el sacrosanto nombre de una democracia que habita y prospera sólo en sus desequilibradas mentes, arrasan con países, con culturas milenarias incluyendo a sus habitantes. Multitudes son convertidas en triturados despojos, a los que ni siquiera consideran restos de seres humanos sino meros “daños colaterales”.
   Esta desigual e irracional conflagración  que han desencadenado para desasosiego de  la humanidad, representa hoy la expresión B.B.
   B.B. le ha  declarado la guerra a los miserables de la tierra que encierren en sus fronteras algún bien despojable.
  En una clara actitud racista, catalogan de fundamentalismo y destruyen todo aquello que esté fuera del limitado alcance intelectual de sus intrincados cerebros.
   Acarrean así desgracias a sus propios pueblos con su accionar criminal, que como es previsible, alguna réplica violenta puede tener. Y de hecho la tiene.
   Estos dos enanos sádicos, dignos hijos de las naciones que, desde el fondo de sus respectivas historias vienen sojuzgando y flagelando a la humanidad, conforman una B.B. de pesadilla. Deplorable, omnipotente, letal.
   La B.B. sesentista, globalizada en la forma de sus maravillosas redondeces, de rubia melena fulgurante, que generara tanto amor, y los mejores deseos, parece musitar desde aquella generosa y codiciada boca de su juventud que, en este caso puntual, “aquel tiempo pasado fue mejor”.

Manuel-      Rosario, febrero de 2004

jueves, 10 de noviembre de 2011

Todo hombre tiene su precio.
Napoleón Bonaparte lo dijo en un tono irónico,
peyorativo. Actualmente se acepta que esto es así
con total naturalidad.
Algunos, incluso, llegan a pedir que les apliquen
el IVA para venderse en regla. Bien. Legalmente.


La Pereza es la madre de todos los vicios.
De Pérez, en cambio, hombre apocado
y casi pusilánime se sospecha que ni siquiera
sea el padre.


Los últimos 
serán los primeros...
en ser alcanzados por las crisis.











Yo y Cachilo, que también estaba loco
y también le gustaba pensar cosas raras.

domingo, 24 de julio de 2011

A propósito del mono


El hombre desciende del mono.
Esto no lo digo yo, claro.
Lo dice Carlitos Darwin, que del asunto sabía un montón. 
Tipo precursor, estudioso, culto. Una monada de persona Carlitos.
Lo que yo digo es que la mona desciende del hombre.
El caso concreto de Chita cada vez que se baja de Tarzán. Más puntualmente, esta mona, Chita desciende del hombro del hombre. Casi una redundancia  lo de este animalito de dios.
Después está el caso del Monotributo que desciende de la precarización laboral, y que consiste en que un pobre tipo tribute mensuales mangos, que vaya a saber donde se los rebusca porque trabajo no tiene y algunas veces tampoco tiene para comer. Por lo que debe hacerse la del mono. De ahí lo de “Monotributo”.
Está también esto  de Monografía, que no se refiere como más de uno supone, a un estudio exclusivo sobre el mono.
Controvertido el caso del monóculo, que me dicen que es un lente para un solo ojo, pero yo estoy seguro que hace referencia a los mandriles, que son esos monos rojos al dorso.
Finalmente podemos referirnos a la monotonía , término que invita a cortarla con el monotemático tema del mono.
Mon…perdón   Manuel-

domingo, 20 de marzo de 2011

Los gatos negros

Los gatos negros
son una prolongación sinuosa de la noche.

Los gatos negros llegan
e instalan su presencia, acrobática
y lunática, al borde de tapiales,
en el filo de azoteas verticales
desde donde el mundo se ve como lo que es.

Los gatos negros se encolumnan
en la cornisa inmemorial del tiempo
y desde ese trazo suspendido en el espacio
semejan el funeral de la vida.
Sólo los gatos negros y nocturnos
están más allá,
arriba, pendiendo de los hilos
que manipula el titiritero
de su ancestro felino,
acechando y saltando su semental camino,
liberando luciérnagas amarillas por la frente,
desflecados de luna, lacios, indiferentes,
fecundando de bigotes
y de ojos circulares el planeta,
de colas verticales
que avanzan como periscopios
abriendo surcos por entre la espuma de la noche.
Los gatos negros conocen el Gran Código,
por eso ronronean fregando sus cabezas altivas
contra la tibieza de las chimeneas que dormitan,
por eso miran somnolientos
con esa beatitud de día feriado,
por eso huelen a pan recién cortado.
Los gatos negros se acurrucan,
después de su maullado amor,
sobre las tejas donde el viento los traza y simboliza.
Luego se duermen, plenos, despojados de toda inquietud,
memorando pasajes del Gran Código.                                                                 Manuel-

domingo, 2 de enero de 2011

Angelito Negro

    Repentinamente, la figura se desgajó del costado del edificio partiendo en dos el cielo de la madrugada marplatense. El cuerpo rebotó contra la vereda y, liberado ya de su pesada carga terrena, llegó hasta una nube baja.
    "Anubizó" elásticamente. Se sacudió el smoking. Algo de polvo estelar retornó a la delgada bruma. El recién llegado se acomodó silenciosamente el bombín sobre la calva y completó el atuendo con un bigotazo postizo. Avanzó.
    Una cámara lo seguía. Varias veces alargó la palma de la mano con la manifiesta intención de neutralizar el objetivo. Le molestaba que se lo registrara en el cielo, de que siempre había descreído. Observaba cauteloso. De pronto una estridente melodía jinglera lo sobresaltó. Delante suyo, bajo un imponente pórtico, se proyectaba un comercial de llaves Acytra prologando la imponente presencia de San Pedro, en vivo y en directo.
    -¿De donde vienes? – interrogó el santo, desde la cumbre de su túnica.
    -De Rosario- respondió el hombrecito. Pensó en agregar algo más, pero decidió que aquello era suficiente. Pronto comprobó que estaba en lo cierto.
    -Rosario, ciudad de pescadores. Como yo. Pero también de artistas, oportunistas, tahúres, bebedores, coimeros, subversivos y de mujeres diseñadas por Satán. Malo, hijo, malo. ¿Qué hacías allí?
    - Era acróbata en Newell’s. Solía hacerle cosquillas a los pilares cuando armábamos torres. Para verlos venirse en banda, ¿vio?. Además vendía entrada de “claque” en el Comedia. ¡ Había que hacer número en los espectáculos berretas!
    El ex pescador metido a portero hizo un gesto de desaprobación. El hombrecito sintió la garganta reseca. El otro pareció adivinarlo.                 
    -¿quieres agua?- ofreció.
    -No, agua no. Tengo sed.
    -Comprendo: eres un alcohólico.
    -No, eso no… pero… bueno… digamos que me…, a veces, me tomaba todo. Esta noche, por ejemplo (sonrió deslumbrado, las pupilas destellantes), ¡con la Negra nos clavamos seis botellas de champagne!- dijo sacando pecho y llevándose las manos a la cintura.
    -También tu vida afectiva es un vivo desp…desorden, por lo que veo.
    -No crea. Al contrario, muy estable. Muchas relaciones estables tuve. Créame, hijos en todas. Separaciones prolijas. Les dejaba los departamentos, manutención para los pibes. Todo bien, ¿no?. Tranqui.
    -¡Tranquí, de acá- dijo San Pedro, ya influenciado por el visitante. -¡Bien, Minga!- agregó. -¡Todo mal! ¡has sido una calamidad en tu estada terrenal y no tienes posibilidad alguna de permanecer aquí… a menos que me demuestres que mereces el cielo- concedió, de última, el bueno de Peter, recomponiendo su áurea ladeada por la calentura. –¡Algo positivo tendrás para exhibir, ¿no crees?!
    -Bueno, usted sabe, quiero decir que debe… conocer…mi país… las cosas que pasan, lo que hay que bancar allí . Usted me entiende, ¿no?...
Bueno, yo… y le digo que agarré una época jodida ¿no?, en la que los líderes políticos, los dirigentes competían descaradamente con nosotros, los soyapas… y resulta que yo, igualmente pude… digo le di… algo de alegría a mi pueblo.
    Arrastrando las sandalias, tintineando metálicamente al moverse, San Pedro, resignado, le franqueó la entrada.
    El negro dio un nervioso pasito, le tomó el prominente abdomen, lo besó en la tersa y barbada mejilla y luego ingresó al cielo. Lo hizo con la certeza de que debería recurrir a todas sus dotes histriónicas para cambiar la pálida onda de aquel sitio.
    San Pedro le leyó el pensamiento, tuvo deseos de oprimir el eyector y dispararlo al infierno sin escala y sin preaviso. Un grupo de querubines observaban cuchicheantes. Algunos de ellos, liberando un fluido prístino, impoluto, carente incluso de humo, se meaban de la risa.
    San Pedro, que mantenía el control remoto apuntando a la espalda del inquieto y atrevido sujeto, alcanzo a recordar aquel humilde y desmesurado: “le di algo de alegría a mi pueblo”, y se contuvo. Soltó el pulsador, y ya totalmente influenciado de Olmedismo, se dijo: ¡no toca botón!.
                                                             Manuel-

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Extraña pareja recurrente

Como en todas las navidades cada año reaparece esta pareja  dicotómica: Niño Dios o Papá Noel.

Yo me quedo con el niño. Con ese nacimiento
que se repite cada 365 días y que encierra una metáfora:  cada uno de nosotros experimenta un renacer, y saca, por unos días, a relucir sus mejores virtudes. Aquellas que remiten a la infancia, cuando éramos más puros, más inocentes. Mejores.

Papá Noel es, de todos modos, un buen señor gordo que llega con su bolsa de regalos y se introduce por las chimeneas para depositarlos en cada hogar.
Esto explicaría por qué los moradores de muchas casas que carecen de chimeneas, o las tienen, pero angostitas y de zinc no reciben regalos, ya que el gordito no tiene cómo acceder.
Por otra parte debo confesar que la pilcha de Papá Noel, con ese color tan similar a la camiseta de Independiente me produce desconfianza. Sobre todo, considerando (porque juego a dos puntas), que en mi cartita manguera les pido, tanto al niño como a él que Racing vuelva a ser campeón.
Me temo que no me va a complacer nunca.
Para peor no tengo chimenea, y si la tuviera desembocaría en el departamento del 5o B, lo que me acarrearía graves problemas con el vecino habitante de esa unidad a la que llenaría constantemente de humo.
Aprovecho para decir algo más sobre la Navidad, si no les molesta.
Cada año, cuando esta se vislumbra comienzan los festejos.  
Encuentros gastrónomicos, de alto poder manducatorio.
Grupos hay que se reúnen día por medio, o todos los días y se devoran el tiempo que aún falta para el festejo, propiamente dicho. 
Así es que mujeres y hombres engordan por los excesos y se van acercando, solidarios, al nacimiento del niño, cada uno con una especie de embarazo personal. Finalmente la noche de la Navidad sudaremos la gota gordísima enguyendo exquisiteces, rebosantes de calorías, propias del invierno del hemisferio norte. Pagaremos sudorosos otro aspecto de la deuda externa, consistente en acatar las costumbres de nuestros ancestros inmigrantes y tributarémos también a nuestra vieja conocida,  la penetración cultural que tenemos metida hasta el estómago...y hasta el resto de sus conexiones descendientes.

Tan perjudicados como nosotros resultarán los pollos, que en grandes cantidades irán a parar a hornos, parrillas y spiedos. Luego, en la tradicional Misa del Gallo le pediremos perdón a éste por devorarnos su descendencia.

Feliz navidad (pese a lo señalado), tengan las fieles masas  rugientes que no me abandonan.
Los quiero mucho. ¡Salud!                                                                                                    Manuel-

viernes, 10 de diciembre de 2010

"Tócala otra vez Sam"

Hay una primera vez en que el sexo llega a nosotros. Es la muy ansiada concreción del intuido y esperado amor. Luego vendrán la ruptura, la pérdida, el dolor, el duelo.

Pero es tanta la juventud y las ganas de vivir que un día   el amor y el sexo reaparecen con su magia, y comenzamos a perder inocencia y a aceptar y valorar aquella frase que nos resultaba como cínica: “En la variedad está el gusto”
Hoy, pisando la vejez, en ese período de la vida que la sabiduría popular ha dado en denominar “del lobo feroz”, porque andamos tras Caperucita pero terminamos junto a la abuelita, cobra vigencia una nueva y dramática frase:
“En la variedad está el susto”.

Manuel-

domingo, 21 de noviembre de 2010

El deshumedecimiento habitual

Primero me seco el brazo izquierdo, después la cara y luego el otro brazo.
A continuación me seco el pecho, las axilas y  ambos flancos.
Realizando con la toalla, previo cruce de la misma por sobre mi cabeza, un movimiento similar al de lustrar zapatos, procedo a fregarme la espalda hasta sentirla libre de agua. Me seco frenéticamente el pelo para fortalecerlo, según una nota que leí en una sala de espera. El pelo deja caer gotas sobre la cara ya seca. Repaso.
Apoyando el pie derecho sobre la tapa del inodoro procedo a secarme esa extremidad. 
Acto seguido ingreso a la tarea más cautelosa, que consiste en: parado sobre la pierna derecha (la de los meniscos desbaratados), en delicado equilibrio secar pierna y pie izquierdos. 
Genitáles y trasero completan el recorrido reservado a mi libre albedrío.

Instalado ya en mi mesa de trabajo desde la radio y las páginas de Internet las noticias comienzan a secarme el corazón. Apuro el resto de un café. Mi família somnolienta, pero con ágiles reflejos, aparece en escena. Con diferentes argumentos cumplimentan la diaria tarea de secarme los bolsillos.
Con el dorso de la mano me seco una lágrima. 
Lavo la taza. Me seco las manos con un repasador, completo el deshumedecimiento sobre las piernas del pantalón.

Ya en la calle los primeros peatones que cruzo comentan la noche de anoche en Tinelli. 

De pronto tengo la desagradable impresión de que ese otro grupo que se aproxíma vendrá por mi cerebro blandiendo mullidos toallones.                                                                                                                                   Manuel-


         

martes, 2 de noviembre de 2010

Todo por dos pesos








En el puesto de “Todo por dos pesos”
remataban tus besos, con planes de descuentos.        
Te lo digo y no miento,
porque yo vi comprarlos por racimos,
Tanto que giré mi vista al puesto de los vinos,
decidido los sabores de tus labios a olvidar.
Y entré , resueltamente a descorchar… y a catar.
Y (jodido de creer), pero cuando más avanzaba en el beber,
con el yeite de vivir o morir por resolver,
más pensaba en tus besos
y en el mugroso puesto de “Todo por dos pesos”,
y de repente me cayó la ficha
de saberte tan bicha y prescindible,
tan barata, patética y perdible,
que me dije: ¿a que gastar más pólvora en chimangos?
Y compré tu último beso con dos mangos
sustraídos al trago.
Y me fui de aquella feria con dos vagos,
de joda y bien dispuesto a olvidarte para siempre,
aunque siendo, cabalmente, consciente
que en amores uno jura, pena y miente.
                                                                            Manuel-

domingo, 17 de octubre de 2010

¿Por qué Ascensor?

Me pregunto por qué al darle una denominación a los ascensores se optó por privilegiar su posibilidad de ascender. Y no la otra que también realiza, que es descender. 
Bien pudo llamárselos descensores. 
Me parece que ambas acciones son igualmente válidas. 
Y me atrevería a decir que la segunda, más emparentada con la salida de determinado sitio tendría una connotación vital más fuerte, en cuanto a lo que “salida” conlleva de supervivencia y libertad, por esta cuestión de que al conducirte hasta la planta baja, te está direccionando a ella. 
Este tema de los compartimentos y la búsqueda de las fisuras que suponen las salidas, y me remito al mismísimo Sr. Tomás Abraham al referirse a la “Línea de Fuga” y  la necesidad de establecer y detectar “las salidas” que propone su admirado e ilustre filósofo, Gilles Deleuze.

No quisiera abrumarlos, con mi interpretación seguramente errónea. Los filósofos son ellos, así que hagámosla corta, como dicen en mi cuadra. Y convengamos que cualquier nombre le viene bien a un artefacto tan inestable, ciclotímico y con tantos altibajos como es un ascensor. 

Aún así, a Deleuze y a mí nos gustaría más “descensor”. 

                                                                                                                                    Manuel-

viernes, 8 de octubre de 2010

¡Aleluya hermano, siempre el lado bueno !

   Son verdaderamente fascinantes esos libros o programas radiales que nos ayudan a vivir y a sobrellevar nuestros pequeños problemas y a no magnificarlos. 
Con discursos como el que aquí exponemos nos simplifican la existencia:     
   –¡¡¡Hermano, hermano no te lamentes por haber perdido tus cuatro piernas en un accidente de tránsito !!!
   Piensa que la mayoría de la gente viene a este mundo sólo con dos piernas y muchos de ellos deben resignarlas atacados por la polio o, como tú, en una colisión automovilítica que arrasó con tu integridad de distraído peatón.  
   Pero estos hermanos desguasados reciben una contraprestación de la vida, que siempre compensa, desarrollándole tremendos músculos en los brazos de tanto tironear de su carro de ruedas. Tampoco debes quejarte porque te despidieran de tu empleo en un comercio dedicado al rubro: prótesis, ya que los bólidos que te atropellaron cuando llevabas al hombro las dos piernas ortopédicas, lo hicieron fuera de tu horario de trabajo, por lo que tus patrones dedujeron que estabas robándolas y así lo denunciaron a la policía y a la casa de seguros. Lograron de este modo, echarte sin ningún tipo de indemnización ni asistencia por el daño de tus piernas propias y que, además, respondas económicamente por las otras, las ortopédicas destruidas.
   ¡¡¡ Celebra la parte buena de esta situación, hermano!!! 
   Piensa que lo tuyo no fue, como quedó demostrado en la justicia, un accidente de trabajo que, lo sabes, suelen ser fatales. ¡Y en tu caso no fue así! ¡¡¡Aleluya, hermano!!!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Ciertas novedades en lo sexual

Uno no es experto, ni ahí,  como para abordar semejante asunto.
Ruego que sea visto meramente como una atrevida aproximación (inevitable en este tema, ¿no?).
Digo, en Argentina la última gran novedad sexual es, indudablemente, el matrimonio igualitario que, sencillamente, legaliza actos que se vienen dando desde que el mundo tiene cuerda como para girar, y que producirá riesgosas realidades para algunos individuos. Por ejémplo tener dos papás o dos mamás... Todos sabemos lo riesgoso que es sobrevivir a uno solo de estos especímenes.

Lo de "matrimonio igualitario" convendrán conmigo que como definición es, cuanto menos simpática.
Otro término muy dulce e infantil, que vino, aparentemente,  para quedarse es "pete".
Pete merece ser la definitiva, después de recibir tantas denominaciones, algunas por cierto groseras, para nombrar esta absorvente práctica sexaul, marcadamente ligada a la tradición oral y que siempre viene a pedir de boca. Buen fin de semana.

sábado, 28 de agosto de 2010

Ser boludo, toda una especialidad

Lo castiga nuevamente la vida. Sin asco, con furia...
Se vuelve a descubrir, el punto, en algo que no debió sucederle. Tiene que aceptar que es un boludo.
Ya que sólo a los boludos le pasan ese tipo de cosas.

Otra gente, las mayorías, mucho mejor entrenadas en la picardía de vivir, se programan pícaramente a futuro.
A los boludos les está vedado el egoísmo.
No saben priorizar sus intereses personales. por eso la vida, que los quiere felíces, se enfurece con ellos.
Es muy caro existir boludamente, alto costo tiene, por cierto.
No "colgarse" de la luz, ni del cable de la tele, dar propinas, limosnas, salir de garantía, avivar giles, prestarle oreja a todos los lamentos, rechazar prebendas y coimas, hacer largas colas sin buscar un conocido que se las evite, creer. Entre desconfiar y creer, siempre creer. Alzar tomates y suponer que son flores, como dice el tango.
Es, también, atributo del boludo culpabilizarse por destratar tímidamente a sujetos que merecerían ser reventados a patadas.
Y para colmo viven los boludos con la certeza de que ni siquiera son perfectos boludos y ni pueden alentar la boluda expectativa de que algúna vez el mundo los valore y en festivo reconocimiento se instaure el "Día del boludo reivindicado". En esa inalcanzable jornada la gente que los usó asumiría ante ellos haberlos tratado de buenos tipos, cuando en realidad pensaban que eran una sarta de boludos. Un desagravio...pienso. Pudiera llegar a ser boludamente interesante...Aunque me temo que no pasaría de ser una fiestita chota, acorde al motivo y a los motivadores. Una...bah, otra boludez.

(En cierta oportunidad mi joven amigo Kiti categorizó distintos tipos de boludos. Yo, lo acompañé en su medular tarea con estos boluditos aportes)
* El boludo modernoso: es re-boludo.

* El boludo bien: es bien boludo.

* El boludo traumatológico: es recalcadamente boludo.

* El boludo alpinista: ha hecho una montaña de boludeces.

* El boludo indigente: es un pobre boludo.

* El boludo nuclear: genera una reacción en cadena de boludeces.

* El boludo acomplejado: piensa que hay otros más boludos que él.

* El boludo equívoco atemporal: se cree piola y es un boludo del año cero.

* El boludo oftalmológico: es boludo  por donde se lo mire.

* El boludo risueño: tiene una boludez contagiosa.

* El boludo alfabetizado: es boludo con todas las letras.

* El boludo que estudió a Einstein: supone que es relativamente boludo.

* El boludo transcontinental: es boludo de acá a la China. 

* El boludo cibernético: le da enter a todo tipo de boludeces.

                                                                                                        Manuel-    

    

lunes, 16 de agosto de 2010

Frases hechas (1)

No es oro todo lo que reluce.
Así que cruzá rápido porque eso que se acerca a mil
es el faro de una moto.
 

Al que madruga, Dios lo ayuda.
Porque bien temprano puede dedicarle más tiempo
al haber menos gente despierta mangándole milagros,
favores y otras chácharas.
 
 
Muero contento, hemos batido al enemigo.
 Y del estado líquido no creo que puedan volver a atacar.


Siempre que llovió, paró.
¡Sí, pero ojo que está volviendo a nublarse!


 El que fue a Villa perdió su silla.
 Y el que se fue a la villa perdió, previamente, su empleo
y después confirmó que este es un país con
gran movilidad social.


El hombre es un animal de costumbres.
Algunas de las cuales son verdaderas animaladas.


Lo que abunda no daña.
¿Y si lo que abunda son terremotos, epidemias,
traiciones, racismo, torturadores y lacras similares,
¿qué me contas?


El pez por la boca muere.
Y la zona más letal es la del riachuelo,
precisamente por La Boca, Buenos Aires,
Argentina.


viernes, 13 de agosto de 2010

Siga participando

Gracias por llamar, siga participando.
Hay mil posibilidades de ganar,
cierto es que ninguna se va dando.

Pero no se detenga ni amilane,
puede ser que un día gane
y que el premio mayor lo favorezca,
que su menguada riqueza le florezca,
que pueda ir a remojar, allá en las Termas
a Clementina, su abuelita enferma,
Que, incluso, pasen otras buenas cosas,
festivas, saludables y grandiosas
que modifiquen, para mejor su vida,
que sanen sus históricas heridas,
que vuelva, si le gusta, el 1 a1,
y que ya más ninguno
de todos sus pesares,
sus recónditos males
sigan sobre el planeta.
Que pueda Ud. matear en camiseta
con la sillita petiza en la vereda,
centro de una envidiosa rueda
de vecinos rasposos, mezquinos,
secos, rascas y anodínos,
a los que gozará inclemente
con el sol bañandole la frente
y el ánimo tranquilo.

Siga participando. Total otra no queda,
salvo al ir a cobrar que,  en una salidera,
lo baleen en el bocho un grupo de morochos
y piren presurosos con su premio.
Y en un acto postrero se enaltezca su empeño,
su esperanza, su obra y su modo, tan tierno, de pensar:
que en un mundo re-jodido como este
hay que participar.


Manuel-

viernes, 6 de agosto de 2010

Invadiendo terrenos

Ciertas corrientes de pensamiento pretenden que el arte sea puro, absolutamente subjetivo. 
Que no se contamine de ideología. 
Concretamente, que no se meta en política.

Sin embargo los políticos viven incursionando en el arte: haciendo teatro, viven. Verseando, escribiendo con el puño y borrando con el codo, en un pase casi de malabarimo, logrando desaparecer fortunas del erario público que al tiempo reaparecen como propias, mediante la realización de un increíble acto de magia. Y para completar, sin pincel, a pura labia, nos pintan permanentemente un maravilloso futuro de pura ficción.
                                                                                                                 Manuel-

martes, 3 de agosto de 2010

"Ser humanito"

 Yo me vi obligado a comprar mi primer aparato porque en el edificio en el que vivía comenzaron a mirarme raro.
-Este punto con barba, siempre silencioso melenudo y sin celular...sin celular- se dirían los vecinos, pienso -¿en qué andará?-.

Nosotros, los seres humanos, seres celulares, resultantes de la multiplicación de las células estábamos predestinados a incorporar a nuestras vidas a esta especie de hijo: el teléfono celular. Celular que va con nosotros a todas partes. Late, vibra, habla, reproduce música y sonidos, obtiene fotos,  filma, envía y recibe mensajes.  
La mayoría de estos últimos por mal redactados, plagados de bárbaras simplificaciones ortográficas, superficiales, vanos, prescindibles y estúpidos configuran verdaderas deposiciones.  
Un completo ser humanito, el celular.